Cansancio, pérdida de interés, pensamientos que dan vueltas: la depresión afecta a millones de personas, y sus causas siguen siendo poco comprendidas. Una revisión publicada en julio de 2026 en Molecular Psychiatry propone una pista que relaciona tres protagonistas: las mitocondrias, la inflamación y el cerebro.
Una caída de energía que se ve en las células
Las personas con depresión describen a menudo un agotamiento que el descanso no repara. Los investigadores miran ahora las mitocondrias, las centrales que producen la energía de cada célula, incluidas las del cerebro. Varios trabajos convergen: en las personas afectadas, la producción de energía es menos eficiente, el ADN mitocondrial es más frágil y el estrés oxidativo es más alto.
La revisión reúne estas observaciones y las sitúa en un cuadro más amplio. Para sus autores, la depresión no es una simple avería de las mitocondrias: es un sistema que se desequilibra, con varios posibles puntos de partida.
Un círculo entre energía e inflamación
Cuando las mitocondrias están dañadas, liberan fragmentos de su propio material genético, que el sistema inmunitario toma por una señal de alarma. Resulta una inflamación de bajo grado, que a su vez desgasta las mitocondrias. Este círculo podría explicar por qué algunas personas con depresión tienen niveles altos de inflamación en la sangre.
Un estudio en humanos publicado en junio de 2026 en Brain, Behavior, and Immunity apunta en la misma dirección. Siguió a 178 adultos con depresión, ninguno de ellos medicado en el momento del estudio. Entre quienes tenían más monocitos, un tipo de células inmunitarias, la motivación declarada era más baja. En un segundo grupo de 40 pacientes, las células de las personas más inflamadas producían más energía por la vía del azúcar, una vía más costosa. Son asociaciones observadas en personas en un momento dado, que relacionan una medida del metabolismo con una medida de la motivación.
Lo que hacen los tratamientos
Según la revisión, los antidepresivos clásicos también parecen actuar sobre las mitocondrias: favorecen una recuperación progresiva de su función y reducen el estrés oxidativo y la inflamación. Se exploran además otros enfoques, más recientes. Estos datos combinan estudios en animales y estudios en humanos. Describen el mecanismo y orientan la investigación hacia nuevos enfoques.
Qué cambia, en concreto
Estos trabajos describen un mecanismo que todavía se está explorando. Sobre todo, dan una razón para tomar la depresión en serio como una enfermedad del cuerpo tanto como de la mente, y abren camino a nuevas líneas de investigación. Para quien esté afectado, el primer paso sigue siendo una consulta médica.
Lo que hay que recordar
- La depresión va acompañada de signos de disfunción mitocondrial e inflamación.
- La energía celular y la inflamación se alimentan mutuamente.
- Los datos combinan estudios en animales y estudios en humanos.
- Estas pistas nunca sustituyen el seguimiento médico.
Sources
- Wang Y, Li JT, Zhu LL, Wu YK, Su YA, Si TM. Mitochondrial-inflammation crosstalk in major depressive disorder: molecular mechanisms and therapeutic implications. Molecular Psychiatry, 2026. https://doi.org/10.1038/s41380-026-03732-y
- Bekhbat M, Craig G, Wommack EC, et al. Monocyte abundance and glycolytic reprogramming associate with motivational impairment in depression. Brain, Behavior, and Immunity, 2026. https://doi.org/10.1016/j.bbi.2026.106882


